Ante la muerte de ese revolucionario inmenso que fue Fidel Castro deseo acercarles a mis compañeros las siguientes reflexiones. Jorge Cardelli. Dirg. Nac. de la Corriente Nac. Emancipaciòn Sur

unnamed-3Reflexiones que surgen en medio de un gran dolor aunque secretamente sabíamos que esto sucedería pronto. Somos conscientes que nos deja un gran vacío, que de alguna forma el compromiso revolucionario junto a la lucha popular hará posible llenarlo.

Antes que nada quiero señalar que es muy difícil separar el triunfo contra las fuerzas del imperialismo de la Revolución Cubana y el papel de su máximo dirigente, el Comandante Fidel Castro. Hoy Cuba es una Nación soberana en tránsito al socialismo. Un pequeño país, que en las barbas mismas del imperialismo norteamericano, donde su pueblo, que a través de inmensos sacrificios jamás perdió la brújula que le marcaban sus objetivos de independencia nacional, de igualdad y de soberanía popular, mantuvo y mantiene vivo los ideales del socialismo para ellos y para todos los pueblos del mundo. Como decir todo esto sin pensar en el significado de Fidel como dirigente máximo, como la persona que condujo al pueblo cubano a la victoria de la revolución. Así lo pensaba él y lo expresaba otro de los principales dirigentes de la revolución, el Che.

Desde esta victoria revolucionaria en el año 58 del siglo pasado se proyecto al mundo, mostrando que era posible que el pueblo cubano se sostuviera en el poder. Vencieron bajo su dirección todas las formas de agresión del imperio norteamericano, desde las más directas como la invasión a Bahía Cochinos o los cientos de atentados de la CIA hasta las más infames calumnias difundidas por la prensa del capital imperialista mundial. Soportaron y soportan un bloqueo salvaje que lleva más de 58 años. Su compromiso con la luchas populares del mundo nos deja una de sus más importantes enseñanzas, el internacionalismo de los pueblos. La revolución cubana no triunfará, lo expresó de mil formas, sino es una aliada sin condiciones de los pueblos que luchan por su liberación. Esto explica el inmenso reconocimiento que por Fidel tiene el pueblo de Sudáfrica y otros pueblos de África. Esto lo expreso de manera intensa en muchísimas oportunidades Nelson Mandela. Fiel a estos principios fue el Comandante Che Guevara, que fue salvajemente asesinado en Bolivia produciendo un inmenso dolor en el pueblo cubano, en los pueblos latinoamericanos, en sus dirigentes y en particular en  su amigo entrañable, Fidel.

Fidel y el Partido Comunista Cubano eran conscientes que la revolución no echaría  raíces en el pueblo cubano sino era portadora de igualdad, de todas las igualdades sin distinción, de libertad, de soberanía popular, de la transformación de la ideología individualista hegemónica en una ideología basada en los valores de la individualidad, de la libertad y de la solidaridad. Con esta guía llevaron adelante inmensas transformaciones y las direcciones principales de este trabajo no menguaron hasta en los peores momentos, como es en la década del 90, cuando se derrumba el “proyecto socialista” (hacía rato que había dejado de ser socialista) en la URSS y deja de apoyar a CUBA en términos económicos. Son las direcciones principales de la universalidad del trabajo y la educación. Educación y trabajo para todos fue y es una consigna permanente. Trabajo, educación y conocimiento científico han sido dos motores de la revolución cubana con los que Fidel ha tenido un compromiso indestructible. Esto en términos individuales y militantes significa el valor supremo del trabajo, el estudio y el conocimiento. Otra gran enseñanza de Fidel enraizada con la práctica de transformar el mundo.

No quiero terminar sin destacar el compromiso intelectual de Fidel con los principios científicos y filosóficos del marxismo-leninismo y su identificación como comunista. Nunca ha dejado de destacarlos y con ello nos ratifica lo que los revolucionarios cubanos siempre dijeron, que en el capitalismo emergió una tradición científica, filosófica y política de carácter revolucionario, encabezada por Marx y continuada por los revolucionarios rusos, chinos, cubanos, vietnamitas y que involucra al conjunto de la Humanidad. Ratificaba la idea de Marx de que la opresión en el capitalismo es de clase, es de la burguesía, y un mundo nuevo, socialista, solo surgirá  de la derrota total de la misma. Esta es una enseñanza de Fidel y de tradición revolucionaria iniciada por Marx.

Muchas cosas más se pueden decir de Fidel y de su acción política e ideológica que se vuelven enseñanzas para nuestra acción política que aspira a transformar el mundo  desde una perspectiva revolucionaria. Pero todas ellas, hasta las más filosóficas, están ligadas a su práctica concreta como uno de los principales dirigentes de la lucha contra la opresión imperialista del pueblo cubano, de los pueblos latinoamericanos y de otros continentes del mundo. Su muerte deja un inmenso vacío que los pueblos para su lucha necesitan llenar. Debemos trabajar para llenarlo a través de penetrar y orientar los más profundos entramados de la lucha popular contra la opresión imperialista, de la lucha de los trabajadores contra la opresión del capital. Ese fue el camino de Fidel y es por ese camino que queremos avanzar.

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE COMANDANTE