Repudio al fallo de la Corte Suprema que beneficia con el 2x1 a un genocida, delito de lesa humanidad.
 
PODERES DEPENDIENTES Mientras la Iglesia promueve una reconciliación imposible, la Corte Suprema  falla a favor de un condenado por delitos de lesa humanidad, como si fuera un delincuente cualquiera. Más y contradictoriamente el Congreso endurece la posibilidad de salida anticipada de los delincuentes, pero no son “estos delincuentes”, que tanto favor le hicieron a la continuidad del sistema.
       Imágenes integradas 1 Estas novedades son posibles por un Gobierno que aún antes de asumir, ya insinuaba por sus órganos de propaganda, sobre todo a través de la Nación, su adhesión a la teoría de los dos demonios y la guerra sucia. Así, se suceden casi diariamente afirmaciones que minimizan las atrocidades perpetradas, o las equiparan con las acciones de las organizaciones armadas. En los años que llevamos de democracia (inconclusa y fallida en tantos aspectos), aprendimos como sociedad que el terrorismo desde el Estado no puede ni debe equipararse a ninguna acción emprendida por organizaciones políticas. Aprendimos que los delitos cometidos por la dictadura cívico militar, llevados a cabo por fuerzas armadas solventadas por los ciudadanos, se cometieron con el expreso propósito de imponer un régimen opresor y asesino. Aprendimos, gracias a la heroica docencia ejercida durante 40 años por las organizaciones de derechos humanos, que no hay otra palabra que no sea genocidio para calificar lo aberrante y monstruoso de torturar y mandar a la muerte a una generación de mujeres y hombres que se atrevieron a soñar con una patria liberada.
Y supimos del horror de haber despojado a las madres de sus niños, cortando de cuajo su identidad y su historia, agregando al dolor de la muerte de los hijos el dolor de los nietos perdidos. Eso lo hicieron personas, seres humanos armados, educados y entrenados por el Estado, que debían protegernos de ataques extranjeros. Eso lo siguen haciendo, mientras ocultan la identidad de los nietos robados, mientras no informan a las familias qué pasó con sus hijos perdidos. Y la Iglesia pretende reconciliar. Y la Corte Suprema les otorga el beneficio del dos por uno, y se le otorga la prisión domiciliaria al feroz asesino Etchecolaz. Repudiamos ambas iniciativas, y responsabilizamos al Gobierno Nacional por promoverlas, seguramente desde las sombras. Llamamos a todas las organizaciones del pueblo a unirse a nuestro repudio. Por la apertura de todos los archivos. Por juicio y castigo a los culpables Por la imprescriptibilidad y la cárcel común a los culpables del genocidio Por la devolución de la identidad de los hijos robados.
Corriente Nacional Emancipación Sur.
JusticiaDictadura