El Paro General o la Huelga General nos brinda la posibilidad de unirnos con trabajadoras y trabajadores de todo nuestro país, dejando de lado ubicaciones geográficas, distintas realidades, diferentes sindicatos, y hasta diferentes centrales sindicales. En el caso de nuestro país y de esta circunstancia particular es un reencuentro entre trabajadores a través de una medida de fuerza en un momento dónde más allá de análisis, el modelo tiene sus problemas y , una vez más, el costo de esos problemas se recarga sobre los trabajadores en lugar de recaer en las grandes empresas que además son transnacionales y no sólo obtienen grandes ganancias sino que saquean nuestros recursos o bienes naturales y contaminan nuestro territorio. Esto tiene una gran importancia que, nos parece, está por encima de los dirigentes que llaman al paro y también por encima de la forma en que ha sido llamado. De ninguna manera significa que no hay un gran desprestigio justificado del sindicalismo en general y de los dirigentes sindicales en particular, pero mientras trabajamos por mejorar eso no podemos dejar de perder de vista que los trabajadores venimos sufriendo rupturas en nuestras organizaciones que han llevado a las cinco centrales sindicales actuales. Todo este proceso gobernado por el kichnerismo así como ha aumentado salarios en los primeros años también ha aumentado la desigualdad entre los mismos. Los trabajadores en negro no pueden realizar medidas, los jubilados, tampoco, cuando el 82% móvil sigue negándoseles sistemáticamente. Por otro lado hubo sindicatos que adhirieron al paro sin pertenecer a las centrales convocantes y esto representa la voluntad de los trabajadores. En cuanto a la intencionalidad político-partidaria, la puede haber tanto entre los que llaman al paro como entre los que no llaman al paro en incluso los que trabajan en contra del mismo en medio de un ajuste. La política siempre está presente. Nos parece muy oportuno recordar por qué paramos, no es contra un gobierno sino a favor de las siguientes reivindicaciones: por paritarias libres, sin topes ni cuotas, Salario Mínimo Vital y Móvil no inferior a 9000 pesos, eliminación del impuesto a las ganancias sobre los salarios y de los topes a las asignaciones familiares, aumento jubilatorio de emergencia y 82% móvil para los jubilados, prohibición de suspensiones y despidos, contra la precarización laboral y las tercerizaciones, derogación de las leyes antiterrorista, de riesgos de trabajo y de asociaciones sindicales, contra la criminalización de la protesta social, libertad a los presos por luchar, libertad a los petroleros de Las Heras condenados a cadena perpetua. Por último, no puede haber condiciones laborales dignas en un país dependiente, por eso seguimos construyendo para la Emancipación Nacional, como bien dijo Agustín Tosco: " Nosotros creemos que hay sugestivos motivos por los cuales se quiere dividir al país en peronistas y antiperonistas. Con el mismo derecho nosotros señalamos que la división que debe hacerse no es así, sino entre quienes están consecuentemente con la lucha del pueblo y quienes están con la entrega. Corriente SINDICAL Nacional Emancipación Sur