José C. Paz El compañero Alejandro Questa, de José C. Paz participó de un programa de radio, el sábado 12 de abril, donde se debatió sobre el Paro. El programa se llama Los Anormales, donde estuvieron Hernán Nievas, Alejandro Leguizamón, Adrián Aneghi (del PO) y Daniel Sambrana de la FM Tinkunaco 107.3 de JC Paz, Por: La Redacción Hernán Nievas, del programa Los Anormales de FM Tinkunaco de José C. Paz, entrevist a Alejandro Questa, de Proyecto Sur de la misma localidad bonaerense, después de leer en la redes sociales su comentario a propósito del paro nacional convocado por Moyano-Barrionuevo-Micheti. Nuestro compañero, Alejandro Questa publicó el siguiente texto: El paro fue resultado de varias causas: Por un lado, la situación socio-económica y las políticas antipopulares que empezó a aplicar el gobierno Nacional. Por otro, la disputa de poder del sector sindical opositor con el FPV (por posicionamiento político y por la recuperación de los fondos de obras sociales). Sumado a esto, la campaña del activismo (peronista, de izquierda y, en parte, radical) contra las políticas del FPV y de la inacción de las burocracias sindicales. Este elemento se fortaleció por dos motivos: 1- el encuentro sindicalista combativo de Atlanta, que resolvió acicatear y fogonear a las bases para obligar a los dirigentes a un plan de lucha, y a construirlo desde abajo si éstos no lo implementaban. 2- El conflicto docente permitió que muchos trabajadores del gremio salieran a la calle a difundir y defender el conflicto, dándose el fenómeno de movilizaciones de auto convocados. En una entrevista, Micheli reconoció que, ante la situación, las bases podrían desbordar a la dirigencia, por lo que ésta se veía obligada a organizar la lucha, so pena de ver derruida su legitimidad y continuidad en los cargos. Por ello, los burócratas se vieron obligados a realizar una medida de fuerza, pero sin movilización, porque cuando la gente se moviliza, las burocracias pueden perder el liderazgo y control del proceso ante el surgimiento de nuevos referentes, que pueden menoscabar su poder, y ante desbordes de masas que pueden llevar a conflictos que afecten la gobernabilidad de los partidos hegemónicos. Por supuesto, también hubo intereses empresariales anti K en la composición del paro, pero hay que recordar que a ningún empresario le gusta perder plata y que ese sector no esperaba que el paro fuera tan contundente. Hay que notar que, pese a la pésima ralea de algunos de los convocantes, el paro fue un éxito, señal de que hay una opinión general a favor de los reclamos y un hartazgo de las falacias en el discurso o relato oficialista, sumado el descontento hacia autoridades municipales o gobernadores del FPV. Por ello, opino que los piquetes, si bien tuvieron su incidencia, no fueron determinantes para el ausentismo laboral (En eso, coincido con Pitrola: 50 piquetes no pueden impedir que millones no vayan a trabajar). En autopistas y avdas.de CABA, gran BsAs y de ciudades provinciales no había casi tráfico de autos y motos a las horas pico, señal de que muchos no fueron a trabajar aunque pudieran ir por sus propios medios (puesto que los piquetes no podían obturar todos los accesos principales). El uso de los piquetes puede ser muy mal visto, principalmente por sectores burgueses, clase media sin conciencia de clase y del FPV; y es discutible la oportunidad de su aplicación, pero sirvieron de excusa para no laburar a muchos que no se hubieran animado a faltar por miedo a sanciones patronales (en especial entre los que están en negro o precarizados). El paro sirvió para impactar en la opinión pública, fortalecer el sentido y la conciencia de clase, y para dinamizar el proceso de lucha contra el ajuste, por lo que hay que seguir impulsando un plan de lucha con paros con movilizaciones hasta derrotar la política de ajuste. La contundencia del paro deja en claro la opinión general a favor de los reclamos y del desengaño del relato kirchnerista, pese a que lo convocaron burócratas impresentables como Moyano y Barrionuevo. ¡Se te acabó el margen para embaucar, CFK! Hernán Nievas lee en su programa, dicho comentario, y lo invita a responder varias preguntas para ampliar su visión de lo sucedido. Nievas: Deja en claro la “opinión general a favor de los reclamos” ? o deja en claro que sin transporte la gran mayoría no puede ir a trabajar??? (ni hablar de los piquetes y las pocas estaciones de servicio que hubo, para los que tienen auto) porque no es lo mismo, que un trabajador no haya ido a trabajar no tuvo nada que ver con cuanto apoyaba al paro… Además estar al lado de Barrionuevo y Moyano con la bendición de la sociedad rural…Ale con todo el respeto a tu militancia a tu integridad humana, no me digas que esto no es un flagrante caso de “estar haciendole el juego a la derecha”, no saben que Barrionuevo es del frente renovador? todas las izquierdas que se acoplaron a este paro son por lo menos ideológicamente incoherentes, se puede y se debe trabajar con el diferente para vencer a los opuestos, pero nunca te podes aliar con tu enemigo de clase, con los representantes de la opresión, no saben que Massa esta haciendo su campaña en nueva york??? y lo más triste es que cuando gane Massa o Macri o Scioli los que vamos a perder somos los mismos de siempre, nosotros, vos, yo, el pueblo… me parece que los embaucados son los militantes de las oposiciones no derechosos…. Alejandro Questa: Querido Hernán: Agradezco tu honestidad al manifestar tu opinión. Por supuesto, me extenderé en algunas explicaciones, y te sigo respetando y apreciando igual, aunque no te convenza y no nos pongamos de acuerdo. El debate sano viene bien a todos. Sobre lo que comentás con respecto al transporte: No se puede negar el derecho a huelga de los camioneros, colectiveros y maquinistas de trenes, señaleros y demás trabajadores del rubro transporte público. Los que querían trabajar, podían dormir en sus laburos, o en alojamientos cercanos (amigos, familiares, hoteles, pensiones), para no faltar. O podían alquilar vehículos con compañeros (o que las patronales se los alquilen), o ir en bicicletas a su trabajo. Los que pararon y/o fueron a los piquetes hicieron un sacrificio en pos del beneficio de los intereses de la clase trabajadora (pérdida de premios y del día, más posible persecución patronal). Los que querían trabajar tendrían que haber hecho su sacrificio en pos de su interés personal. No pueden pretender que los que pararon les paguen el remis. Además, si por el paro o un plan de lucha se consiguen beneficios, los que no pararon ¿van a tener la decencia de decir “No lo recibiré, porque no paré”? En el punto piquetes. Como dijo Pitrola, 50 piquetes no pueden detener a millones de trabajadores para que vayan a trabajar, si quieren hacerlo. Muchos dueños de autos y motos no fueron a trabajar, como se vio en autopistas, avenidas., etc., de CABA, gran BsAs y en ciudades del interior. Que los piquetes puedan ser antipáticos para muchos (burgueses, clase media y laburantes sin conciencia de clase), no lo voy a negar, pero sirvieron como excusa para faltar a aquellos que querían adherir al paro y se veían obligados a trabajar por no estar agremiados. Por otra parte, las patronales gozan de un sistema coercitivo, lamentablemente, aceptado socialmente, basado en su potestad de aplicar sanciones dentro de sus empresas y de sancionar legalmente a través de leyes que el estado patronal sostiene para que los laburantes tengan que ser explotados. Los piquetes son un método coercitivo, pero a favor de los intereses de la clase trabajadora en general, creado popularmente a través de las luchas para contrarrestar el poder coercitivo de las patronales. La oportunidad de su aplicación es discutible, pero debe hacerse dentro de las fuerzas que los usan como herramienta. Si no se quieren piquetes, hay que participar dentro del partido que los utilizan para manifestar el desacuerdo y convencer a los demás. Sobre estar junto a Moyano y Barrionuevo, y hacerle el juego a la derecha: Las necesidades de los trabajadores, jubilados, desocupados, etc., no pueden esperar a que haya dirigentes impolutos, perfectos, incuestionables, para ser satisfechas. Manteniendo las diferencias y críticas hacia los dirigentes actuales, lo prioritario es defender los intereses de la clase trabajadora. De momento, es lo que hay, y prefiero verlos haciendo algo por los trabajadores, que tenerlos en contra. Si bien hay intereses políticos y patronales mezclados en el asunto, a ningún empresario le gusta perder de ganar plata; además, no creo que hubieran imaginado que el paro tendría tanta contundencia. Sobre hacerle el juego a alguien, puedo decir que los que querían trabajar, le hacían el juego al FMI, al Club de París y al imperialismo, al no oponerse al plan de ajuste que imponen a través del FPV. Históricamente, la izquierda siempre acompañó medidas de fuerza de las burocracias sindicales cuando reclamaban por intereses serios de la clase trabajadora. Si es funcional, lo es a esos intereses, y es coherente a su línea de pensamiento al luchar por ellos. Incoherente sería declamar por los derechos de los laburantes y llegado el momento no hacer nada. La unidad de acción circunstancial con adversarios o enemigos, en pos de un beneficio prioritario a los trabajadores, es también histórico. En el manifiesto comunista se plantean alianzas con partidos burgueses para metas importantes a favor de los trabajadores. Los bolcheviques apoyaron a Kerenskii para enfrentar a Kornilov, y eso no impidió que luego derrocaran a su gobierno provisional. Mao Tze Dong y Chiang Kai Shek pactaron una tregua para expulsar juntos a los japoneses. Ho Chi Ming peleó con ayuda yanqui contra los nipones. Los aliados capitalistas se aliaron con la URSS para derrotar al fascismo, y luego la combatieron por medio de la Guerra Fría. Acá hubo partidos de izquierda que apoyaron llevar adelante la Guerra de Malvinas contra el imperialismo británico. La cruda realidad es que cuando “El enemigo de mi enemigo es mi amigo” , aunque sea temporal, hay que aprovechar la coyuntura, porque en la lucha de clases no hay caballerosidad. Lo mismo hacen los capitalistas para someter a los trabajadores. La burocracia sindical es invento de los burgueses para frenar y traicionar las luchas de los trabajadores. El FPV no hizo nada para cambiar leyes que permitieran más democracia sindical. Como también es responsable de que se haga el paro por la política que lleva adelante. En cuanto a Massa, Scioli y demás figuritas burguesas. A Scioli, el paro lo dejó más en evidencia sobre a qué intereses responde. A Massa, el apoyo de Barrionuevo creo que lo perjudica más de lo que lo beneficia. Por otro lado, históricamente, las manifestaciones de opinión pública en el plano sindical y en el plano político suelen ser muy divergentes. No hay un proceso lineal. A Moyano le puede servir el paro para posicionarse mejor para el futuro para negociar con Massa, o con el que sea, pero no quiere decir que la gente lo vaya a Votar, o votar en forma contundente. Si en este país se votara por los luchadores consecuentes, Zamora, el perro Santillán, el pollo Sobredo, Vilma Ripoll, u otr@s dirigentes sindicales, ya habrían sido presidentes. Por supuesto que hay que pelear contra Massa, Barrionuevo, Moyano, Macri, Scioli, etc., pero la lógica más beneficiosa para los intereses de los trabajadores es defender sus derechos, reclamos y conseguirles los mayores beneficios posibles, sin caer en alianzas determinantes ni en seguidismos a los burgueses o sus personeros. Disculpá la extensión de mi respuesta, y agradezco tu atención, respetuosamente.